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Comenzar tu andadura como autónomo o trabajador por cuenta propia independiente puede ser emocionante, pero también agobiar.

Tienes la libertad de elegir tus clientes y proyectos, pero también debes asegurarte de firmar contratos sólidos, cobrar a tiempo, pagar impuestos y que todo lo que hagas se ajuste a las normativas locales.

En este artículo se explican los derechos, las responsabilidades y las obligaciones que conlleva el trabajo por cuenta propia, y cómo puedes proteger tu negocio y gestionar las relaciones con los clientes en todo momento.

¡Empecemos!

¿Qué es un trabajador por cuenta propia independiente?

Es una persona autónoma o una entidad empresarial que presta servicios a clientes o empresas en virtud de un acuerdo contractual. A diferencia de los empleados, los trabajadores por cuenta propia no suelen formar parte de la nómina de una empresa, no reciben prestaciones sociales como seguro médico o planes de jubilación, y suelen tener que hacerse cargo de sus impuestos, gastos y acuerdos laborales.

Existen distintos tipos de trabajadores por cuenta propia, entre los cuales están los siguientes:

  • Trabajadores por cuenta propia independientes: personas que prestan servicios a una empresa sin ser empleados.
  • Subcontratistas: personas o empresas que contrata un trabajador por cuenta propia principal para ejecutar una parte de un proyecto más amplio.
  • Autónomos: profesionales independientes, normalmente de campos creativos o tecnológicos, que ofrecen servicios a varios clientes para proyectos concretos.

Claves para entender los derechos y las obligaciones al trabajar por cuenta propia

No tener claros tus derechos y obligaciones como trabajador por cuenta propia puede dar lugar a malas interpretaciones que desemboquen en importantes quebraderos de cabeza.

Por ejemplo, algunos trabajadores por cuenta propia creen (por error) que pueden subcontratar encargos sin la aprobación del cliente, mientras que algunos clientes piensan que pueden rescindir un contrato cuando quieran sin consecuencias, y estas dos cosas concepciones erróneas pueden acarrear graves problemas jurídicos y financieros. Estos puntos suelen depender de lo que se mencione en el contrato del trabajador por cuenta propia.

Para evitar problemas de este tipo, es fundamental que tanto tú como tu cliente reviséis detenidamente los términos del contrato antes de firmarlo. Asegúrate de que todo esté claro: quién se responsabiliza de cada aspecto, los plazos, las condiciones de pago y cualquier otro detalle importante.

Otra cuestión importante que debes aclarar es tu condición laboral, es decir, si se te clasifica como empleado o como autónomo. Una clasificación errónea puede acarrear graves consecuencias tanto para ti como para el cliente, como multas, sanciones o incluso la deportación si trabajas en el extranjero. Es imprescindible que conozcas tu condición laboral y te asegures de que quede debidamente reflejada en tu contrato.

A continuación, profundizamos en esto.

La importancia de los acuerdos para los trabajadores por cuenta propia

Cuando trabajas por cuenta propia, debes conocer perfectamente los términos de cualquier contrato que firmes y asegurarte de que tus derechos están protegidos.

Tómate los contratos como una hoja de ruta que os ayuda tanto a ti como a tu cliente a estar en sintonía. En un contrato bien redactado se establecen todos los detalles importantes, como el alcance del trabajo, tu función, las condiciones de pago, los plazos, quién posee la propiedad intelectual, los acuerdos de confidencialidad y mucho más. Tenerlo todo por escrito os da tranquilidad a tu cliente y a ti, ya que ambas partes sabéis exactamente qué esperar de la otra.

Los contratos por escrito son la mejor manera de evitar confusiones y prevenir conflictos. Los detalles específicos de un contrato variarán según el tipo de trabajo, el sector y la legislación local, pero lo importante es que todo el mundo conozca los términos y condiciones por adelantado.

Para proyectos más complejos, especialmente aquellos que implican grandes cantidades de dinero o complejidades jurídicas, es aconsejable contar con la ayuda de un abogado que revise el contrato, identifique cualquier riesgo y se asegure de que te ajustes a todas las leyes y normativas pertinentes. Obtener asesoramiento jurídico ayuda tanto a los trabajadores por cuenta propia como a los clientes a proteger sus intereses y reduce las posibilidades de que surjan problemas en el futuro.

Si buscas una solución más sencilla, servicios como los de Remote ofrecen modelos de acuerdo para trabajadores por cuenta propia conformes con la legislación local. Estos contratos los revisan expertos jurídicos y os vendrán bien a ti y a tu cliente para abordar las leyes laborales y fiscales con seguridad, independientemente del lugar en el que trabajes.

Diferencia entre trabajador por cuenta propia independiente y empleado

Es importante conocerla, ya que estas distinciones afectan a todo: desde tus derechos legales hasta la forma de gestionar los impuestos. Y es igual de importante que tus clientes también la sepan.

La regla principal que hay que tener en cuenta es que los trabajadores por cuenta propia independientes se contratan para un proyecto a corto plazo, pero son ellos quienes controlan cómo se realiza el trabajo. Tienen mucha libertad a la hora de establecer sus horarios y dónde trabajan o de utilizar sus propias herramientas o equipos, por ejemplo. Básicamente, se los contrata para un proyecto o tarea específicos, y ellos deciden cómo llevarlo a cabo.

En cambio, los empleados trabajan bajo el control y la supervisión directos del empleador. Esto significa que el empleador es quien decide cuándo y cómo se realiza el trabajo, además de proporcionar las herramientas y los recursos necesarios para ello. Los empleados se integran en la estructura de la empresa y están obligados a seguir las normas y políticas de la misma.

Los trabajadores por cuenta propia independientes tienen la posibilidad de obtener ganancias o pérdidas en función de su rendimiento y no tienen garantizado un salario fijo. Sin embargo, los empleados reciben un salario regular (ya sea un sueldo fijo o un salario por horas) independientemente de cómo le vaya a la empresa.

En el epicentro de esta distinción se encuentra el nivel de control. Si el cliente o empleador controla la mayoría de los aspectos relacionados con cómo y cuándo se hace el trabajo, el trabajador suele clasificarse como empleado. Por el contrario, si tiene más autonomía, lo más probable es que sea un trabajador por cuenta propia independiente.

Clasificar adecuadamente a los trabajadores garantiza que ambas partes cumplan con sus obligaciones fiscales y eviten posibles problemas jurídicos. Clasificar erróneamente a un trabajador puede dar lugar a multas, litigios y otros tipos de sanciones para la empresa.

Para cumplir con la normativa y evitar riesgos, tanto los trabajadores por cuenta propia como las empresas deben dedicar tiempo a evaluar estos factores y solicitar asesoramiento experto si hace falta.

Los servicios de Contractor Management de Remote ayudan a las empresas a ajustarse a las complejas legislaciones laborales internacionales y evitar riesgos de clasificación errónea. Nuestro equipo de expertos en empleo ayuda a empresas internacionales a distinguir entre empleados y trabajadores por cuenta propia, y vela por el cumplimiento normativo laboral y fiscal local.

¿Qué derechos tienen los trabajadores por cuenta propia?

Los trabajadores por cuenta propia gozan de varios derechos que protegen su autonomía y determinan sus relaciones profesionales con los clientes. Algunos de los más importantes son los siguientes:

Derechos contractuales

Los derechos y las obligaciones del trabajador por cuenta propia se determinan en el contrato con el cliente. Este documento recoge detalles importantes como los plazos, el alcance del trabajo, las condiciones de pago y los acuerdos de confidencialidad.

Los trabajadores por cuenta propia se reservan el derecho de decidir cómo, cuándo y dónde hacer su trabajo. A diferencia de los empleados, que están sujetos a las normas y la supervisión de la empresa, los autónomos tienen libertad para determinar los medios y métodos con los que desempeñan sus tareas, siempre y cuando el trabajo se ciña a las especificaciones del contrato.

Una de las ventajas de trabajar por cuenta propia es la posibilidad de colaborar con varios clientes al mismo tiempo, a menos que tu contrato especifique lo contrario.

Derecho a negociar las condiciones

Los trabajadores por cuenta propia tienen libertad para negociar los términos de su contrato, incluidos los honorarios, los plazos y el alcance del trabajo. También tienen derecho a rechazar tareas que vayan más allá del acuerdo original o que planteen exigencias poco razonables.

Derecho a cobrar los honorarios

Los trabajadores por cuenta propia tienen derecho a que se les pague puntualmente por los servicios prestados.  De normal, en lugar de recibir un salario o una remuneración por hora como los empleados, se les paga por proyecto o mediante una estructura de tarifas predeterminada. El contrato debe especificar las condiciones de pago, incluyendo el importe, la frecuencia y la forma de pago. Si un cliente no paga según los términos acordados, el trabajador por cuenta propia puede recurrir a la justicia para reclamar una indemnización.

Derecho a la rescisión bajo los términos pactados

Un trabajador por cuenta propia tiene derecho a rescindir su contrato según los términos establecidos en el mismo. Si el cliente incumple el contrato, por ejemplo, al no pagar o vulnerar otras condiciones, el autónomo podrá rescindir legítimamente el contrato.

Derechos de propiedad intelectual

Los autónomos suelen producir propiedad intelectual (PI) como parte de su trabajo. La titularidad de la propiedad intelectual creada durante un contrato suele regirse por los términos del acuerdo. Si el contrato no incluye una cláusula de cesión de derechos, la titularidad del trabajo realizado seguirá perteneciendo al autónomo.

Obligaciones del trabajador por cuenta propia

Aunque como trabajador por cuenta propia tienes derechos, también hay obligaciones que debes satisfacer para que tu negocio funcione sin problemas y tus clientes estén contentos. Estas son algunas de las principales:

Entregar un trabajo de calidad: una de tus obligaciones más importantes es la de cumplir lo acordado en el contrato. Esto implica cumplir con los plazos, garantizar la calidad y respetar los requisitos del proyecto.

Gestionar los impuestos: al trabajar por cuenta propia, eres responsable de pagar tus impuestos. Te tocará reservar dinero para el pago de impuestos sobre la renta y, en algunos casos, los impuestos de los autónomos, por ejemplo. Es recomendable consultar con un asesor fiscal o usar un software especializado de gestión de impuestos para que no se te escape nada.

Emitir facturas correctas y detalladas: las facturas son tu pasaporte para cobrar. Debes presentar facturas claras y detalladas que especifiquen los servicios que has prestado y las condiciones de pago acordadas. Mete cualquier gasto adicional que el cliente haya aprobado con antelación.

Mantener la confidencialidad: muchos contratos incluyen cláusulas de confidencialidad o de no divulgación, lo que significa que tienes la obligación de proteger toda información confidencial que tu cliente comparta durante el proyecto. Esto podría incluir estrategias empresariales, datos de clientes o diseños de productos.

Cumplir los requisitos legislativos: los trabajadores por cuenta propia deben cumplir con todas las leyes pertinentes, incluidas las relativas a licencias, permisos y normativas del sector. Por ejemplo, si trabajas en el sector de servicios creativos, debes conocer las leyes de derechos de autor y asegurarte de que tu trabajo cumple con la normativa sobre propiedad intelectual.

Comunicarte con claridad con los clientes: una comunicación clara y abierta con tus clientes también es un aspecto fundamental. Atiende las inquietudes lo antes posible y mantén un registro detallado de todo lo que se ha hablado acerca del proyecto. Así, te evitarás conflictos y protegerás tus intereses en caso de que surja algún desacuerdo.​

¿Todo preparado para iniciar tu actividad por cuenta propia con Remote?

Los autónomos deben respetar unos altos criterios profesionales, cumplir con las obligaciones jurídicas y respetar los términos de sus contratos, mientras que los clientes deben respetar la autonomía del trabajador por cuenta propia y garantizar los pagos sin retrasos. Un contrato robusto y bien redactado es fundamental para establecer expectativas claras y proteger a ambas partes en caso de disputas.

Como nuevo autónomo o trabajador por cuenta propia, comprender tus derechos, obligaciones y responsabilidades es fundamental para un negocio próspero. Protégete con contratos sólidos, gestiona bien tus finanzas y comunícate de forma abierta con tus clientes. Al adoptar este enfoque, podrás disfrutar de la independencia que te brinda ser tu propio jefe, y establecer relaciones buenas y profesionales con tus clientes.

Si te agobia el comienzo de tu andadura por cuenta propia, el Freelancer Hub de Remote puede ayudarte a simplificar las cosas. Nuestra intuitiva plataforma te ayuda a gestionar clientes, redactar contratos que cumplen con la legislación local y gestionar la facturación sin esfuerzo, y todo desde una única y cómoda plataforma.

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